
Quien busca en Mutxamel a alguien que le vacíe la casa suele llegar con la misma inquietud encima: no saber si el número del principio será el número del final. Es una preocupación fundada, porque este trabajo se contrata antes de verlo hecho y, cuando el equipo ya está dentro y el camión espera en el vado, discutir una cifra nueva resulta incomodísimo.
Por eso aquí el orden se invierte. Primero se mide la vivienda, después se entrega el importe por escrito, y solo entonces se abre la puerta para empezar. Ese documento es el que manda cuando termina la última jornada.
La medición dura una media hora y anota cinco cosas concretas. Los metros y los niveles que tiene la casa, porque en este municipio abundan las viviendas que reparten garaje, planta y buhardilla. El volumen real, estancia por estancia, con los armarios abiertos y con el sótano, el trastero y el porche incluidos, que es donde suele estar la mitad de la carga.
El tipo de contenido, porque un salón amueblado y un garaje con herramienta y restos de obra pesan y se manejan distinto. El acceso: tiro de escalera o ascensor, ancho del vado y sitio donde el camión pueda esperar. Y qué parte lleva tratamiento aparte, como pinturas, disolventes, aceites o placas de fibrocemento.
Vaciado de viviendas con presupuesto desglosado
Con esos datos sale un documento con el desglose delante: jornadas de equipo, portes de camión, las fracciones que acaban en planta e importe total. En la misma hoja va la fecha de entrada y las jornadas que ocupará el trabajo, porque el plazo se cierra igual que el precio.
En esta zona casi todo el que llama tiene un día marcado —una firma en notaría, la entrega a un comprador, el final de un alquiler o la entrada de los albañiles—, y un presupuesto que también diga cuándo termina resuelve la otra mitad del problema.
Ese papel se lee con calma. Puedes compararlo, consultarlo con tus hermanos o enseñárselo al gestor de la herencia antes de contestar, porque nadie te pide una respuesta durante la visita. Y cuando aceptas, la jornada queda reservada con día y franja horaria.
Si aparece algo que la medición no recogía
Ocurre sobre todo en casas cerradas durante años: se abre el trastero del fondo del garaje y hay el doble de lo que se veía desde la puerta, o bajo el porche asoman sacos de escombro de una reforma vieja. Cuando pasa, se para, se te enseña tal como está y se te dice qué supone esa partida en euros y en horas.
Decides tú, y el importe firmado se sostiene mientras no des tu visto bueno por escrito a lo nuevo. Puedes ver cómo se organiza cada jornada o repasar las preguntas que más nos llegan.
Vaciado de chalés, adosados y garajes en Mutxamel
El encargo cubre la vivienda y todo lo que cuelga de ella: dormitorios, salón, cocina, baños, terraza, porche, garaje, sótano, buhardilla y trastero. Dentro van la retirada completa, el despiece del mueble que la escalera pide desarmar, la separación en origen por materiales, la entrega a gestor autorizado con justificante, el barrido final de todos los niveles y las fotos de entrega. Cada una de esas piezas aparece contada en el presupuesto, con su importe al lado.
Vaciado de chalés y viviendas unifamiliares
Parcela, jardín, garaje y sótano incluidos en la misma cifra, con la maniobra del camión medida desde el vado y las jornadas previstas por escrito.
Vaciado de adosados y pareados
Los tres niveles del adosado se cuentan aparte: garaje abajo, vivienda en medio y buhardilla arriba, con los viajes de escalera calculados en la visita.
Retirada de muebles y voluminosos
Armarios, comedores, sofás, colchones, somieres, alfombras y todo lo que ocupa, despiezado arriba cuando el rellano lo pide y bajado con la escalera protegida.
Vaciado de garajes y trasteros
Herramienta, bicicletas, mobiliario de jardín, cajas de mudanzas antiguas y restos guardados durante años, con la parte que lleva tratamiento aparte identificada al medir.
Separación en origen y reciclaje
Metal, madera, textil y aparatos eléctricos salen clasificados desde el primer viaje, con entrega a gestor autorizado y justificante de cada fracción.
Viviendas de herencia con trato reservado
Escrituras, joyas, fotografías y recuerdos quedan apartados en cajas y llegan íntegros a los herederos, con la discreción que pide el momento.
Vaciado con fecha comprometida
Notarías, entregas a comprador y fines de alquiler: la jornada se reserva junto al importe y el plazo consta en la misma hoja del presupuesto.
Barrido final y entrega documentada
Todos los niveles barridos, reportaje del antes y el después y llaves devueltas en mano a quien las confió.
En los garajes y las cámaras de las casas más veteranas siguen apareciendo aperos, tinajas y herramienta de la huerta y las casas de labor de Mutxamel, y reconocer esas piezas permite darles salida en vez de tratarlas como peso muerto.
Pasos del vaciado: visita, hoja firmada y jornada
Cuatro pasos y ninguna sorpresa entre ellos: medimos la casa, te llega el documento con importe y fecha, reservamos la jornada y te devolvemos la vivienda barrida con su reportaje. Entre la visita y el camión en la puerta suelen pasar pocos días, y cuando aprieta una notaría o una entrega de llaves, el hueco se reserva en cuanto aceptas el presupuesto.
Visita de medición
Media hora recorriendo niveles, armarios, garaje, buhardilla, porche y el vado de la calle.
Importe y fecha por escrito
Horas, viajes y tratamiento por separado, con el total y las jornadas en la misma hoja.
Jornada reservada
Equipo y camión a la hora acordada, escalera protegida y separación desde el primer viaje.
Casa barrida y llaves de vuelta
Todos los niveles barridos, fotos del antes y el después y llaves en mano.
Encargos de vaciado de chalés y casas heredadas
Los encargos que llegan desde Mutxamel se repiten bastante: una herencia que hay que dejar despejada antes de venderla, un alquiler que vence con la fianza en juego, un chalé que sale al mercado y se enseña mejor vacío, o una mudanza a una casa más pequeña que empieza por el garaje. Cambia el motivo, pero la primera pregunta siempre es la misma: cuánto va a costar y cuándo estará hecho.
De la primera llamada a un número que se puede leer
Casa heredada que hay que dejar despejada
Aceptada la herencia toca vaciar antes de vender, y los hermanos suelen vivir en Alicante o más lejos. La medición se hace con quien tenga llave y el documento llega a todos a la vez.
Fin de un alquiler con fianza en juego
El contrato vence y el propietario espera la vivienda vacía y barrida. Se reserva jornada y la fecha consta en la misma hoja que el importe.
Chalé que sale al mercado
Una casa despejada se enseña mejor y se fotografía mejor. Se retira todo, se barren los niveles y se entrega con reportaje para la inmobiliaria.
Mudanza a una vivienda más pequeña
Cambia la etapa y sobra media casa, empezando por el garaje y la buhardilla. Se separa lo que viaja, lo que se dona y lo que se recicla.
Zonas de Mutxamel donde vaciamos viviendas
El calendario del ecoparque, la petición de recogida de enseres y el permiso para ocupar la vía con el camión se consultan en el Ayuntamiento de Mutxamel.
Opiniones de nuestros clientes de l’Alacantí
«Vinieron a medir un jueves y el viernes tenía el documento con el importe, el desglose y la fecha. Pagué exactamente eso, sin una línea nueva al terminar.»
«Al abrir el sótano había dos palés de material que nadie recordaba. Me llamaron, me mandaron la foto y me dieron el precio de esa parte. Decidí yo, con el número delante.»
«La escalera de casa es angosta y yo temía la factura final. Me explicaron las horas de acarreo en la visita y ahí quedó todo cerrado.»
«Entregaba el piso en seis días. La fecha venía escrita junto al importe y se cumplió, con todo barrido y las fotos en el móvil.»
«Tres niveles y el garaje hasta arriba. Contaron los viajes de escalera uno a uno, así que la cifra tuvo sentido desde el principio.»
«Querían la casa vacía para las fotos de la inmobiliaria. Dos jornadas, jardín y cuarto de aperos incluidos, y las llaves de vuelta en mano.»
«Vinieron a medir un jueves y el viernes tenía el documento con el importe, el desglose y la fecha. Pagué exactamente eso, sin una línea nueva al terminar.»
«Al abrir el sótano había dos palés de material que nadie recordaba. Me llamaron, me mandaron la foto y me dieron el precio de esa parte. Decidí yo, con el número delante.»
«La escalera de casa es angosta y yo temía la factura final. Me explicaron las horas de acarreo en la visita y ahí quedó todo cerrado.»
«Entregaba el piso en seis días. La fecha venía escrita junto al importe y se cumplió, con todo barrido y las fotos en el móvil.»
«Tres niveles y el garaje hasta arriba. Contaron los viajes de escalera uno a uno, así que la cifra tuvo sentido desde el principio.»
«Querían la casa vacía para las fotos de la inmobiliaria. Dos jornadas, jardín y cuarto de aperos incluidos, y las llaves de vuelta en mano.»
Cuánto cuesta vaciar un chalé o un adosado
Para poner una cifra que aguante hasta el último viaje hay que ver la casa, y eso se resuelve en una media hora.
Subimos a la buhardilla, bajamos al garaje y al sótano, abrimos los armarios de cada dormitorio, miramos el porche y el cuarto del jardín, contamos los niveles y el tiro de escalera, y salimos a la calle a comprobar el ancho del vado y la maniobra que puede hacer el camión. Si quieres adelantar trabajo, mándanos fotos o un vídeo por WhatsApp y afinamos la horquilla antes de pasar.
Qué recibes y en qué momento
Con la medición hecha te llega un documento con las partidas separadas —jornadas de equipo, portes de camión, las fracciones que acaban en planta— y el importe total, y en esa misma hoja la fecha de entrada y las jornadas que ocupará el trabajo. Desde ahí decides con el número delante y con el calendario delante, sin que nadie te reclame una respuesta durante la visita.
Pide la medición y te firmamos importe y fecha
690 220 944