
VACIAMOS MUTXAMEL trabaja sobre una idea sencilla: en un vaciado, la incertidumbre pesa tanto como el precio. Quien llama ya sabe que sacar una casa entera cuesta dinero; lo que le quita el sueño es que la cifra se mueva cuando ya no puede echarse atrás.
De ahí sale nuestra forma de trabajar, que consiste en medir primero y comprometerse después. La visita, el documento con el desglose, la fecha dentro de esa misma hoja y una regla clara para lo imprevisto forman un método que se puede explicar en dos minutos y comprobar en cada encargo.
La medición es el corazón del asunto. Recorremos la vivienda nivel por nivel con las llaves de todas las puertas, contamos el volumen por estancias, identificamos qué contenido tiene salida de segunda mano y cuál va a tratamiento, y salimos a la calle a mirar el vado, el ancho del vial y la maniobra que puede hacer el camión. Esa media hora es lo que permite firmar un número y sostenerlo hasta el último viaje.
Importe fijado tras medir en la vivienda
Una descripción por teléfono se queda corta justo donde más cuesta el trabajo: en las puertas que nadie menciona. El garaje, la buhardilla y el cuarto del jardín de una vivienda de Mutxamel guardan a menudo tanto volumen como el salón y los dormitorios juntos, y una escalera interior convierte cada armario en varios viajes.
Verlo con los ojos evita las dos cosas que estropean un vaciado: la sorpresa a media jornada y el presupuesto que se queda corto para el propio equipo, que es lo que empuja a pedir más al terminar.
Adónde va lo que sale por la puerta
El destino de cada cosa se decide antes de bajarla. Lo que conserva uso se aparta para reventa o para entidades de reutilización; la ropa en buen estado sigue su propio camino textil; el metal, la madera y los aparatos eléctricos se clasifican ya en la casa y viajan a gestor autorizado, de donde volvemos con el justificante.
Las pinturas, los disolventes, los aceites de garaje y las placas de fibrocemento tienen su gestor específico y su documento aparte. Lo que ya agotó todas sus salidas entra en planta de tratamiento con su tasa por peso, anotada como partida propia para que cada euro tenga origen visible.
Del equipo interesa lo comprobable: gente acostumbrada a escaleras interiores, a rellanos cortos y a maniobrar en vial de urbanización, que protege pasamanos, peldaños y puerta de garaje antes de bajar el primer mueble, con póliza de responsabilidad civil en vigor y con la reserva que pide una casa de familia.
Cerramos siempre igual: todos los niveles barridos, fotos del antes y el después y el juego de llaves devuelto en mano. Puedes ver el detalle del trabajo o mirar en qué zonas intervenimos.
Empresa de vaciados de l’Alacantí
Queremos que contratar un vaciado se parezca a contratar cualquier otro servicio con presupuesto: se mide, se firma y se cumple. Eso obliga a dedicar media hora a cada casa antes de dar una cifra, aunque comercialmente sea más rápido soltar un número por teléfono. A cambio, quien nos llama sabe a qué atenerse desde el primer documento, y de ahí salen los encargos que se repiten dentro de la misma familia.
Qué nos mueve y hasta dónde queremos llegar
Misión
Que en Mutxamel nadie tenga que contratar un vaciado a ciegas: que cualquiera pueda saber, tras media hora de medición y en un documento con el desglose delante, cuánto va a pagar, en qué jornadas se hará el trabajo y qué pasaría si detrás de una puerta apareciera más de lo previsto.
Visión
Que vaciar la casa de la familia deje de vivirse como un riesgo económico y pase a ser una gestión con número y calendario cerrados, tanto en una casa entre medianeras del Casco como en un chalé de parcela grande con sótano y jardín.
Reglas que sigue el equipo en cada vivienda
Nos guían cuatro reglas: medida, porque ninguna cifra sale sin recorrer la casa y la calle; palabra escrita, porque el importe, el desglose y la fecha se entregan en un documento que el cliente conserva; decisión del cliente, porque lo imprevisto se enseña antes de tocarlo; y trazabilidad, porque cada fracción sale con su destino declarado y su justificante.
Medida
Ninguna cifra sale sin haber recorrido la vivienda y la calle con las llaves en la mano.
Palabra escrita
El importe, el desglose y la fecha van en un documento que el cliente conserva.
Decisión del cliente
Lo imprevisto se enseña antes de tocarlo y se valora con precio y plazo para que decida quien paga.
Trazabilidad
Cada fracción sale con su destino declarado y su justificante a disposición de quien lo pida.
Garantías por escrito antes de la primera jornada
Nos comprometemos a tres cosas concretas: el importe firmado antes de la primera jornada y sostenido hasta el último viaje, el plazo escrito en esa misma hoja con la fecha de entrada y las jornadas previstas, y el destino declarado de todo lo que sale, con justificante disponible. Aquí tienes el detalle del trabajo.
Hasta dónde llega lo que prometemos
Importe firmado antes de empezar
El total y sus partidas se entregan por escrito antes de la primera jornada, y ese total es el que se cobra al terminar.
Plazo comprometido en la misma hoja
La fecha de entrada y las jornadas previstas constan junto al precio, para que puedas cuadrar la notaría o la entrega.
Destino declarado de todo lo que sale
Reventa, reutilización, reciclaje por material o planta de tratamiento, con justificante de gestor autorizado disponible.
Equipo con seguro para garajes y zonas comunes
Nos apoyamos en tres cosas comprobables: un método de medición que se repite igual en cada casa y se puede explicar, un conocimiento fino del parque de vivienda del término —qué calle admite camión, qué urbanización pide aviso, qué adosado tiene la escalera justa— y una cadena de destinos con entidades de reutilización y gestores autorizados que convierte el reciclaje en un justificante y no en una promesa.
Seguro de responsabilidad civil
con póliza de responsabilidad civil en vigor para trabajos en vivienda, garajes y zonas comunes
Importe y fecha entregados por escrito antes de la primera jornada, con el desglose por partidas delante
Partida nueva solo con visto bueno escrito del propietario, y con su precio y su efecto en el plazo calculados antes
Separación por materiales ya en la vivienda: metal, madera, textil y aparatos eléctricos, con entrega a gestor autorizado y justificante
Pinturas, disolventes, aceites y fibrocemento derivados a gestor autorizado específico y documentados aparte
Zaguán, pasamanos, peldaños y puerta de garaje protegidos durante la bajada del volumen
Barrido final de todos los niveles y reportaje fotográfico del antes y el después antes de devolver las llaves
Preguntas tras recibir el presupuesto
¿Qué es un vaciado de piso?
Es dejar la vivienda completamente despejada y barrida, lista para vender, alquilar, reformar o entregar. Incluye sacar todo lo que hay dentro —mobiliario, electrodomésticos, ropa, loza, libros, enseres— y también lo que guardan el garaje, el trastero, la buhardilla y el porche, que en Mutxamel suele ser la mitad del volumen.
Después cada cosa toma su camino: reventa o donación para lo que conserva uso, separación por materiales para el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos, planta de tratamiento con justificante para el resto, y gestor autorizado específico para pinturas, disolventes, aceites o fibrocemento.
Termina con el barrido de todos los niveles, las fotos del antes y el después y las llaves devueltas en mano.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
Se cobra el importe que aparece en el documento entregado antes de empezar, y ese documento enseña de dónde sale cada euro. Tiene tres partidas base: las horas de equipo que pide bajar el volumen medido, los viajes de camión que salen de ese volumen, y las toneladas que van a planta de tratamiento, que se pagan por peso.
A eso se añaden, cuando existen, las fracciones que viajan a gestor autorizado específico. En un piso corriente del municipio la horquilla habitual va de unos 400 euros a unos 900, y en un chalé con sótano y jardín sube según los metros y los niveles.
Lo importante es que el número se conoce antes de que entre nadie y no cambia al terminar.
¿El garaje, el sótano y la buhardilla van dentro del precio?
Van dentro si se miden, y por eso la visita empieza pidiendo todas las llaves. En las viviendas de Mutxamel esas tres puertas concentran una parte enorme de la carga: mobiliario de jardín, cajas de una mudanza vieja, herramienta, botes de pintura, bicicletas y muebles retirados del salón hace años.
Cada espacio se cuenta como una estancia más y aparece reflejado en el desglose, así que puedes ver cuánto suma y decidir si entra ahora o más adelante. Si prefieres dejar el garaje para otra fecha, se resta del total y se ajustan las jornadas, y todo eso queda escrito antes de firmar nada.
Pide el documento con el desglose antes de decidir
690 220 944