
Vaciamos Mutxamel se especializa en el vaciado de pareados con patio trasero, un formato muy común en La Almaina y Peñacerrada donde la clave está en que ese espacio no tenga salida al exterior.
Dado que todo lo del patio debe atravesar la casa para salir por delante o subir a planta alta, organizamos cada jornada moviendo primero el mobiliario macizo. Así facilitamos el paso de los electrodomésticos y las cajas sin obstaculizar ni dañar nada durante esa ruta obligada.
Nuestro equipo adapta la secuencia al acceso real: si hay escalera interior o vado estrecho, priorizamos lo más pesado cerca del punto de carga. El camión espera en el sitio indicado mientras separamos las fracciones que van a planta y recogemos todo el material hasta dejar cada nivel limpio.
La única salida del patio pasa por dentro de la casa
Cada pieza recorre la cocina, el pasillo y la entrada hasta llegar a su puerta; ese recorrido interior es lo primero que se mide. En una parcela estrecha con patio al fondo y muro medianero, solo desde salón o cocina llega quien necesita sacar todo. El adosado típico de Mutxamel tiene tres niveles: garaje abajo, vivienda en medio y buhardilla arriba. Subir y bajar escaleras interiores con armarios a cuestas define el volumen real, no los metros del salón.
Se cuenta metro por metro y nivel por nivel para saber cuántas veces hay que usar esa única salida. Se abre cada estancia, incluso garaje o trastero, midiendo contenido como muebles macizos o electrodomésticos junto con la ruta de carga desde el vado hasta donde espera el camión.
Pinturas, disolventes y aceites reciben tratamiento aparte por gestores autorizados; lo aprovechable baja la suma. El barrido final limpia todos los niveles antes de devolver las llaves en mano y entregar objetos personales en caja a la familia con reportaje fotográfico incluido.
Se empieza por el fondo y se avanza hacia la puerta
Vaciamos Mutxamel ordena la limpieza trabajando al revés: primero se vacían el patio, el garaje y cualquier trastero exterior para luego entrar en las estancias de dentro. Así evitan que pasen por medio del hogar cargados con muebles mientras trabajan desde fuera hacia adentro. De esta forma, cierran los accesos principales una vez despejado el interior.
En Mutxamel la realidad es clara: casi nunca hay pisos de planta única y lo habitual son las casas de tres alturas tipo adosado. El volumen a limpiar no depende del tamaño del salón, sino de cuántas veces suben y bajan escaleras con armarios cargados en brazos. Se empieza por los accesos externos para dejar el camino libre hacia la puerta principal.
El suelo del salón se cubre mientras pasa el volumen de fuera
Mientras el camión recoge las cosas del patio y carga a él con tierra o hierro, se cubre el suelo interior para protegerlo durante todo el traslado. Esta protección incluye pavimento, esquinas de pared y marcos de puertas, especialmente si hay restos de macetas o suciedad que viene desde fuera.
El equipo realiza esta operación justo antes del primer viaje hacia la puerta principal. Así se evita cualquier daño en las zonas limpias mientras el resto de la vivienda queda pendiente para ser vaciada después. Al finalizar todo el proceso, tanto los pasillos interiores como el patio exterior quedan barridos completamente.
Esa labor previa asegura que nada quede sucio por arrastre y permite entregar la casa tal cual se recibió: limpia en todos sus niveles antes de devolver las llaves al propietario.
El trastero pegado al patio cuenta como una estancia entera
Ese cuarto pegado al patio que guardas lleno de cajas y herramientas sí cuenta como una estancia completa en la visita técnica. Lo medimos con el resto del piso, abrimos todos sus armarios para calcular su volumen real y lo desglosamos aparte en la factura final con las horas exactas necesarias y los viajes correspondientes.
No es un espacio que se pase por alto; aparece registrado junto al salón o cocina porque ahí está todo tu material de bricolaje, bicis guardadas o el mueble viejo. Cada metro cuadrado tiene su precio justo según lo que lleve dentro: si son libros pesados o restos de obra voluminosos, el equipo calcula las jornadas exactas para sacar todo sin dejar nada atrás.
También registramos cómo llega la mercancía hasta ese punto interior y qué tratamiento especial necesita cualquier material peligroso. Si hay pintura con disolventes u aceites, los llevamos a un gestor autorizado específico con justificante de salida correcto. Todo queda claro en el documento desde antes de poner pie dentro.
La medianera fija hasta dónde llega el encargo
La medianera fija hasta dónde venga a quedar el límite del encargo claramente al interior de la propiedad. Se comprueba junto al dueño los límites del patio o cómo se usa un muro compartido para que todo quede acordado antes de empezar. Así, cuando llegue el día, no hay dudas sobre qué va a limpiar y cargar.
Cuando vengan, miden metros y niveles reales contando volumen en cada estancia con armarios abiertos. Verifican si la vivienda tiene garaje, sótano o buhardilla accesible para calcular bien el trabajo real que requiere subir y bajar escaleras varias veces por un solo mueble.
Sacos de mortero y azulejo sobrante detrás del muro añaden media jornada
Sacos de mortero y azulejo sobrante guardados detrás del muro suman media jornada al trabajo final. Estos materiales pesados viajan como fracción propia, por lo que el precio aparece claro desde el inicio. Si alguna vez descubrimos esta partida durante la limpieza, te enseñamos antes de tocar nada para que decidas cómo proceder con esa carga extra.
Mutxamel tiene muchas viviendas antiguas reformadas hace años, donde es habitual encontrar estos restos acumulados en despensas o bajo escaleras interiores. Al ser material pesado, el camión necesita un viaje especial y se cobra según el peso real de lo que hay dentro. Evitamos sorpresas al mostrarte la partida firmada con su coste exacto antes de cargarlo.
Nuestro equipo barre todos los niveles y, tras entregar los objetos personales en caja, devuelve las llaves en mano. El importe total, incluido este material extra si es necesario, se mantiene cerrado mientras tú no aceptes por escrito alguna nueva partida que aumente el trabajo.